Te quedaste en las palabras y con ellas, se fue toda tu credibilidad. Te quedaste y te volviste repetitivo, perdiste sentido.
Teoría y práctica, palabras y hechos. Lo tangible, los hechos. ¿Y por qué lo hiciste? no sabés.
Permiso te das para analizar situaciones agenas. Persmiso te das y creés tener capacidad, para pararte a ambos lados y ver más de una realidad. Permiso te das de mucho pero demostrás ser nada.
Cómo intentar abstraerse, querer comprender, buscar razones, y encontrar respuestas que justifiquen o al menos expliquen, lo aberrante.
No podés, no lo hacés, no debés. Nunca más que no merecer.
Es necasrio y aceptable el arrepentimiento. Pero díganme si conocen algún arrepentido que haya podido volver las cosas atrás.
No saber qué rescatar. Quisiera parar el mundo y, ahí, quedarme solo un rato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario